Antes de ser periodista...

Se llama estilo en el periodismo a la manera en que se escribe. Cada periodista tiene su estilo particular, pero existen una serie de ideas concretas y comunes a todos los periodistas. Una de las características básicas del estilo periodístico son las llamadas tres "C": Claridad (escribir con sencillez), corrección (Seguir las reglas y el diccionario de la RAE), concisión (el mensaje debe ser lo más breve y preciso posible, utilizando los términos exactos sin añadir más). Además, cada periodista opta por utilizar un tipo de estilo, el directo o el indirecto. El directo consiste en ir directamente "al grano" mientras que el indirecto trata de transmitir imágenes con las palabras.

Las y los periodistas ofrecen una representación de una parte de la actualidad que no debe ser falsa ni intencionada, pero las representaciones que ofrecen los medios se caracterizan por ofrecer una visión fragmentada (ofrecen hechos que no conectan con la realidad), simplificada (intentan que la información sea comprensible para la mayoría de las personas), estereotipada (utilizan estereotipos para reducir la información, como por ejemplo: el extranjero), trivial (colocan en el mismo medio asuntos importantes con otros más o menos superficiales) e incomprensible (al crearse noticias con las características anteriores pueden llegar a crearse noticias que no resulten comprensibles para el receptor). El mensaje del periodismo se limita muchas veces a una parte de la realidad que se llama actualidad. La actualidad se compone de hechos importantes y actuales que ocurren en el mundo, es decir, los acontecimientos; y es el periodista el que determina si el hecho es o no importante, dependiendo de una serie de criterios.
Hablar de actualidad no equivale a hablar de sucesos, ya que no todos los acontecimientos son previsibles. Es cierto que hay muchos medios de comunicación que solo hablan de los sucesos, son los llamados medios sensacionalistas, pero estos hechos previsibles deben aparecer en los medios siempre que sean importantes y actuales. También podemos hablar de pseudoacontecimientos, es decir, aquellos acontecimientos que no son hechos importantes y actuales pero que sí lo parecen.